TIPS DE MASAJE FACIAL

El masaje facial debería practicarse diariamente como un deporte, ya que ayuda muchísimo a conservar la estructura del rostro, además obtendremos unos pómulos, párpados y óvalo mucho más firmes al llegar a la madurez.

La realización de suaves masajes mantiene ejercitados los músculos de la cara activando la producción de colágeno y elastina, importantes elementos antiedad, con los cuales la piel ganará luminosidad y elasticidad previniendo la aparición de arrugas y evitando que se marquen las líneas de expresión.

Un buen masaje facial no solo activa la circulación sanguínea, sino que también incrementa el oxígeno que necesitan las células, libera presión en la mandíbula y las sienes, despierta la mirada y esculpe los pómulos.

Después de leer todo esto, seguramente estarás desesperada por saber como se realizan los masajes faciales, y cúal es la manera correcta de hacerlos.

Por eso ,vamos a enseñarte alguna de las mejores técnicas para mantener tu rostro lo más saludable y radiante posible.

1) Pellizcar, para lograr una piel más densa.

Cuando se realizan pellizcos repetidos en una zona, se produce una estimulación de la circulación sanguínea que transporta más oxígeno y nutrientes a los tejidos; de esta forma, se activa el tejido para que fabrique más colágeno y componentes de la matriz extracelular.

2) Frío, para conseguir un rostro más firme.

Siempre hay que aplicarlo sobre gasas impregnadas, no directamente sobre la piel, y no dejarlo actuar más de 10 minutos. O simplemente al terminar de realizar la exfoliación con Accurato exfoliante, retirar primero con agua tibia y luego con agua fría.

El frío ayuda a evitar la inflamación por retención de líquidos y produce una acción reafirmante.

3) Alisar para levantar el rostro.

Las maniobras suaves y profundas, sin un desplazamiento brusco del tejido, ayudan a reafirmar y alisar el rostro. Para ellos es fundamental realizar el masaje desde adentro hacia afuera y de abajo hacia arriba.

4) Relajar los puntos de tensión de la musculatura del rostro:

La frente se debe masajear desde el centro hacia los laterales sin apretar mucho. Al punto que se sitúa entre la nariz y los lacrimales también se le debe prestar la suficiente atención durante el masaje. Presionar suavemente y bajar por la zona de debajo del párpado inferior ayudará a evitar que aparezcan bolsas y ojeras. Por último, partir del centro de la barbilla y subir hasta las orejas realizando un delicado movimiento con los dedos hará que la circulación fluya también por este área.